Tips para mejorar tus finanzas personales

Tips para mejorar tus finanzas personales

Las finanzas personales se han convertido en un tema de gran relevancia, especialmente, en esa etapa de nuestra vida cuando alcanzamos cierta independencia económica. No obstante, al salir del “paraguas financiero” de nuestros padres, surgen más responsabilidades individuales.

Esas responsabilidades están determinadas por las elecciones que hagamos sobre nuestro futuro. Por ejemplo, si decidimos formar una familia, tener pareja, llevar un hogar, seguir estudios de postgrado, aprender otro idioma, etc., requerirá del bolsillo y de lo que hagamos para fortalecerlo o debilitarlo.

En todo caso, un buen manejo de las finanzas personales determinará y será lo que establezca nuestro estilo y calidad de vida. Es innegable que si buscamos vivir sin presiones financieras y sin la angustia que eso supone, debemos aprender a manejar bien el dinero.

Cómo mejorar nuestras finanzas personales

Para tener una gestión y desempeño económico personal apropiados, evitar llegar apretados financieramente al final de mes y tener cierta holgura y solvencia monetaria, es bueno tener un poco de sentido común en cuanto a los ingresos y un poco de sensatez en lo que a gastos se refiere.

Ningún bolsillo aguanta más salidas que entradas sin que eso suponga un desmoronamiento de las finanzas personales. Debemos tener presente que siempre deben ser mayores las entradas que las salidas en los cuadernos financieros que llevemos.

Como la lógica no es una cualidad de todas las personas, y las economías de muchas sociedades tienen altos y bajos, es bueno saber moverse en el campo minado de las finanzas personales, por eso, aquí algunos consejos.

Evalúate a ti mismo

Toma en cuenta quién eres, qué te gusta, cuáles son tus hobbies, fortalezas y debilidades y huye de todo aquello que te haga gastar innecesariamente.

Crea el hábito del ahorro

Así como ningún país puede progresar sin ahorrar, ninguna persona aumenta o mejora sus finanzas personales si no ahorra un poco de lo que obtiene periódicamente, bien sea por su trabajo, la remesa de los padres o una beca.

Crea el habito del ahorro

Por pequeña que sea la cantidad, siempre es bueno guardar un poco y no gastarlo todo. Esto te dará un colchón financiero y la garantía de alcanzar otras metas.

Los expertos en esta materia consideran que ahorrar entre un 15% y un 20% de lo que percibimos mensualmente, es una manera de hacernos de un buen fondo y de ir fortaleciendo nuestras finanzas personales.

Olvídate del dinero de tus padres

Si eres consciente sabrás que lo que tengan tus padres no necesariamente es tuyo, por lo que es mejor no contar con esos activos; lo mejor es que si eres independiente, tengas la libertad de gastar en lo necesario y guardar lo suficiente.

Seguramente pensarás que las deudas y responsabilidades económicas que tengan tus padres no son tus compromisos, pues lo mismo debes pensar de los bienes, dinero o cualquier otro activo que posean.

Busca diversas maneras de asegurar tus ahorros

Además de los bancos donde puedes guardar tu dinero, bajo las condiciones que estos ofrezcan, también hay otras formas de multiplicar esos activos, como inversión financiera, compra de acciones, etc., que te ayudarán a obtener mayor rentabilidad y a fortalecer tus finanzas personales.

Ahorros

Otra forma de fortalecer tus finanzas es mediante la compra de divisas, moneda fuerte, si tu caso es que ganas en moneda débil o estás en un país donde la economía es inestable.

Hay quienes se arriesgan a invertir en bitcoins, en comprar obras de arte o cualquier otro bien cuyo valor se multiplique con el tiempo.

En estos casos es mejor buscar la asesoría de los expertos que te ayuden a palpar el mercado, tanto en la parte de capitales como de inversión, y a avizorar cuál es esa parte del mercado donde se puede invertir sin mayores riesgos.

No comprometas tus ingresos

Es decir, evita endeudarte; pues siempre es mejor contar con el dinero completo de tus quincenas o mensualidades que estar pendiente de que una parte de ese ingreso no lo verás en tu cuenta.

Las finanzas personales sanas comienzan por saldar todas las deudas y procurar no adquirir compromisos que mermen la entrada de dinero.

Nunca gastes más de lo que tienes

Esta es otra premisa que tienen muy en cuenta los economistas, asesores financieros, contadores y demás especialistas, pues significa tener pagos pendientes.

Esto es muy sencillo de asimilar: si estás gastando más de lo que percibes, en algún momento tendrás enormes compromisos acumulados, y la presión por saldarlos se convertirá en una espiral de la que te costará salir airoso.

Conciencia del gasto

Ten conciencia de cuánto gastas

Esto requiere que tomes conciencia de tus ingresos y de tus gastos o egresos. Para mantener unas finanzas personales adecuadas, enumera cuáles son tus gastos fijos, qué tanto puedes destinar a eso que no está en tu lista de compromisos obligatorios y hasta cuánto puedes gastar.

Si tienes tarjetas de crédito, recuerda que estos son instrumentos financieros de doble filo, pues en la medida en que gastes tendrás que pagar puntualmente, y si no quieres pagar mucho en intereses, siempre debes depositar un poco más del pago mínimo que fije el banco.

Haz un presupuesto periódico

De acuerdo con la estabilidad económica del lugar donde vivas, podrás hacer una proyección de tus gastos y de tus ahorros, así como de la solidez de tus ingresos.

Presupuesto

Si tus finanzas personales dependen de un solo ingreso, ten una proyección de gastos fijos, una parte para el ahorro y otro tanto para las eventualidades que surjan.

Si la economía y la moneda son fuertes, entonces podrás ser proyecciones más a largo plazo, como de un año o más. Así podrás tener un panorama de los ingresos y egresos, la certeza de con cuánto dinero cuentas y hasta cuánto puedes gastar realmente.

Busca otras fuentes de ingresos

En la actualidad, las tecnologías digitales y de información han ampliado las posibilidades de tener otros ingresos.

Si tienes un trabajo formal, estable y bien remunerado, es probable que no hayas pensado en otra fuente de ingreso; sin embargo, nunca está de más tener otra entrada que mejore tus finanzas personales, bien sea como free lancer, community manager, asesor, etc.

El campo es supremamente amplio y seguramente tendrás un espacio en este maremágnum de posibilidades que es Internet.

Busca otras fuentes de ingresos

Asesórate con los expertos

Para mantener cierto bienestar en cuanto a las finanzas personales y evitar estar agitados buscando “arañar” pequeños fondos, es imprescindible tener una educación financiera o buscar la ayuda de un experto, cuya asesoría marque una ruta hacia la estabilidad económica que tanto anhelamos.