¿Qué es el factoring y por qué elegirlo para financiar tu empresa?

Factoring

Para las empresas, la liquidez es fundamental en su funcionamiento diario y por ello, siempre están abiertas a encontrar nuevos mecanismos que les permitan aumentarla. Una alternativa que puede ayudarles a aumentar la liquidez que requieren las empresas es un sistema de financiación a corto plazo llamado factoring.

A través de este sistema, una entidad financiera le adelanta a la empresa, los cobros de deudas pendientes, lo que además, libera a la empresa del cobro de sus facturas. El cobro anticipado del importe de las deudas es, sin duda, un aliciente para que las empresas aumenten su liquidez.

Esta opción de financiación de circulante a corto plazo, incluye servicios adicionales valiosos como asesoría comercial y datos sobre la solvencia de sus clientes. Está alternativa de financiación está ganando terreno en España, donde en 2016, la cantidad total de cesiones de deudas fue de casi 68.000 millones de euros.

¿Qué es factoring?

Para que exista este sistema de financiación se necesitan: una empresa con deudas a crédito y una entidad financiera con quien hacer un intercambio de deudas por circulante. Es decir, una empresa o cedente, acepta traspasar sus facturas a favor de una entidad financiera o factor, para que este factor pueda cobrar las facturas al vencerse.

Qué es

Por otro lado, el factor, le anticipa el dinero diferido con un descuento, que corresponde al tipo de interés más las comisiones acordadas. Para contar con este sistema, se realiza un contrato en el que se toma en cuenta el riesgo que conllevan estas operaciones financieras, porque el factor se encarga de cobrar.

Evaluar el riesgo de cada operación, se determina a través de la solvencia de los clientes cedidos y de los responsables del pago de las facturas.

Tipos de factoring

Con notificación

Como la empresa cedente autoriza al factor a cobrar sus facturas, está obligado a notificar tal decisión a los clientes involucrados que son, los obligados ahora a pagar al factor.

Hay que resaltar que esta cesión de facturas no requiere de ningún consentimiento de los deudores, para ser realizada. Solamente, hay que informarle a los deudores, a quien deben cancelarle ahora, las deudas que tenían con la empresa cedente.

Para ello, se les hace la notificación del traspaso de los derechos de las deudas contraídas a la entidad financiera o factor, por ello es conocido como factoring con notificación.

Tipos

Sin notificación

Cuando no se informa al deudor, éste no puede conocer del contrato de cesión, por lo que seguiría estando obligado legalmente a pagar a la empresa cedente. Y como usualmente lo hacía, el deudor va a pagar sus facturas a la empresa cedente, lo que puede traer toda clase de inconvenientes y riesgos.

Pues el deudor puede argumentar cambios a las condiciones en las que fueron contratados los servicios o adquiridos los productos, que dieron origen a las deudas. Al no existir notificación alguna a los deudores, esta modalidad es conocida como factoring sin notificación.

Para cubrir los riesgos de esta modalidad, hay dos alternativas:

Sin recurso

La entidad financiera o factor asume los riesgos de la gestión de cobranza, lo que implica mayor investigación y evaluación de los deudores y un mayor coste del servicio.

Dentro de los inconvenientes del factoring sin recurso está el impago por diferencias comerciales entre la empresa cedente y el deudor, por no conformidad con la mercancía, entre otros. En otras palabras, el factor asume el riesgo de impago por parte del deudor.

Con recurso

En el factoring con recurso, la empresa cedente asume el riesgo de insolvencia de sus deudores, por lo que debe responder por el incumplimiento en el pago de sus clientes.

Si al vencimiento de las facturas, el factor no lograr cobrar las deudas cedidas, puede exigir el pago a la empresa cedente.

Ventajas del factoring

Algunas de las ventajas del factoring y que llevan a elegirlo para financiar tu empresa son las siguientes:

  • Aumenta la capacidad de financiación de la empresa, pues obtiene efectivo de forma rápida y sencilla.
  • Mejora el flujo de caja, por lo que la empresa tendrá mayor capacidad de afrontar sus compromisos.
  • Mejora la gestión de los activos circulantes, disminuyendo el ratio de endeudamiento.
  • Favorece la gestión de la cartera de clientes y la facturación, ayudando a tomar mejores decisiones comerciales.