Cultura Teotihuacana: Origen, características y aportes

Cultura Teotihuacana: Origen, características y aportes

Teotihuacán en la actualidad es una ciudad reconocida a nivel mundial por ser un Patrimonio de la Humanidad, pero no hay que olvidar que en la época prehispánica fue uno de los lugares más importantes y destacados de Mesoamérica. Este es el lugar de donde proviene la cultura Teotihuacana, una de las más influyentes en América, especialmente en México.

La cultura teotihuacana fue una de las civilizaciones más importantes de la época precolombinas debido a los aportes arquitectónicos y tradicionales que le brindó al territorio mesoamericano. Fue fundada alrededor de los años 1000 a.C. según la gran cantidad de estudios que los arqueólogos han realizado a las ruinas,  las cuales se encuentran en el territorio donde se ubicó esta civilización.

No se mantienen muchos registros sobre esta cultura; sin embargo, los arqueólogos y expertos han descubierto los resquicios suficientes para deslumbrar a las personas con esta civilización tan influyente. Existe un gran misterio alrededor de los teotihuacanos, lo que en la actualidad atrae turistas a la ciudad con la finalidad de conocer más sobre sus características, orígenes y aportes.

Origen de la Cultura Teotihuacana

Aunque no se cuenta con muchos datos sobre el desarrollo y evolución de la civilización teotihuacana, se mantiene que cuando los conquistadores españoles llegaron a América ya los aztecas ocupaban este territorio y no tenían tampoco mucha información para ofrecer sobre quienes se encontraban en el lugar anteriormente. Se presume que la cultura teotihuacana estuvo presente en México entre el siglo 1 a.C. y el siglo 8 d.C.

Según expertos y el gran número de estudios y hallazgos a lo largo de los años, los primeros habitantes de estos territorios fueron las etnias nahuas, totonacas y otomíes, a quienes mucho les deben el origen de esta cultura. Para los aztecas, este lugar fue el elegido por los dioses para construir el universo. Otros expertos se mantienen en la búsqueda por ir más a fondo en la investigación de una misteriosa población.

No se poseen indicios de cómo fue llamada realmente la aldea al momento de su construcción y fundación, pero el nombre de Teotihuacán tiene origen por el significado que posee en la lengua náhuatl, “lugar de nacimiento de los dioses”. Esto se debe a las grandes pirámides que se encuentran en el valle con el fin de rendir culto a las deidades que poseían las antiguas culturas.

Cultura Teotihuacana: Origen, características y aportes

Características

Se debe tener en cuenta que muchas de las principales características que se manejan sobre la cultura teotihuacana son sólo estimaciones obtenidas por los descubrimientos de arqueólogos y expertos, los estudios de los historiadores y la información aportada por la civilización azteca, los primeros en descubrir este lugar.

Eran grandes comerciantes que obtenían sus mayores ingresos por medio de la agricultura. Para aquella época no se contaban con los instrumentos necesarios para los trabajos de campo, pero por las condiciones de las tierras se presume que inventaron utensilios para labranza, cacería y procesamiento de granos. En los alrededores de la villa se encuentran rutas creadas para la expansión de la comercialización de sus productos naturales.

Adoraban y valoraban a varios dioses, por lo que mantenían una creencia politeísta. Al igual que muchas otras culturas precolombinas, la teotihuacana consideraba que los dioses estaban relacionados con elementos de la naturaleza, como el sol y la luna. Construían templos para honrar a sus deidades a través de cultos y ceremonias religiosas.

Con un orden teocrático, los gobernantes se regían por la relación entre la política y la religión, donde promulgaban que las decisiones tomadas eran mandatos de los dioses. Los sacerdotes y los chamanes eran los jefes de las tribus. Era una sociedad que se regía por una separación entre la clase alta que era conformada por los nobles y los sacerdotes y por una clase baja, donde se encontraban los artesanos y campesinos.

Los teotihuacanos son reconocidos principalmente por ser grandes arquitectos. Llevaban a cabo la construcción de enormes edificaciones de pesados materiales, razón por la cual, creaban herramientas de trabajo de las que en la actualidad no se posee conocimiento alguno de cómo eran o cuáles eran sus funciones. Todas las estructuras construidas por esta civilización tenían un propósito en torno al ámbito religioso.

Las principales edificaciones son la Pirámide del Sol, construida por adobe y estuco para la estabilidad de sus paredes que se encuentran decoradas con diseños pictóricos dedicada al Dios del Sol, y la Pirámide de la Luna, que con 42 metros de altura es construida con los mismos materiales, pero dedicada al Dios de la Luna. Frente a esta última pirámide se construyó la Calzada de los Muertos, donde se rendía tributo a la diosa Chalchiuhtlicue.

Aportes

Los principales aportes de la cultura teotihuacana se encuentran en el ámbito arquitectónico. A ellos se debe el diseño de majestuosas construcciones, la ejecución de líneas geométricas en las estructuras y la creación de los canales de riego, elementos que se observan en sus principales obras: la pirámide del Sol, la pirámide de la Luna y Ciudadela. Estos han sido considerados los monumentos religiosos más famosos del mundo.

La Pirámide del Sol y La Ciudadela se encuentran ubicadas en un punto estratégico que marca la salida y la puesta del sol, lo que fue un avance para la construcción de las edificaciones funcionales, en este caso, un calendario observacional. A través de este sistema los teotihuacanos tenían más o menos una idea del tiempo que transcurría y así podían programar la realización de las actividades agrícolas y las ceremonias.

Otro aporte a la arquitectura sería la utilización de adobe revestido de piedra en el centro y estuco para la construcción de estructuras sólidas y duraderas. Como es el caso de otras de sus famosas obras, el palacio de Quetzalpapálotl, una inmensa edificación que presenta en sus pilares obras talladas en formas de mariposas y pluma de quetzal como decoración.

La pintura fue otro de los talentos que poseía la cultura teotihuacana. Plasmaban sus creencias religiosas en murales, conchas de mar y cerámica a través de dibujos donde representaban figuras abstractas, sus dioses y sus historias. Existen actualmente varios murales atractivos para los turistas en Tepantitla, Atetelco y otros, donde se puede observar la creatividad de esta civilización.

Gracias a los ingenios de los teotihuacanos para realizar la actividad agricultora, en la actualidad se cuenta con sistemas de riego, drenajes y terrazas que permiten el crecimiento y el mantenimiento en buen estado de las cosechas. La creación de los canales también han sido un gran aporte para la población, ya que permite una mejor comercialización de los productos, sea a distancias cortas o largas.

El ocio no fue una actividad que la cultura teotihuacana dejara a un lado. El juego de la pelota que es reconocido en diferentes culturas precolombinas, tuvo su origen en la civilización de Teotihuacán. En los muros de las ruinas todavía se pueden observar los aros por donde los balones eran introducidos para marcar anotaciones. Para muchos expertos este no era solo un juego, también consistía en un tributo para sus dioses.