Biografía de Hannah Arendt

Biografía de Hannah Arendt

Hannah Arendt fue una filósofa y ensayista política alemana, que nació el 14 de octubre de 1906, en Linden-Limmer, Hannover, Alemania, en el seno de una familia judía.

Sus padres fueron Paul Arendt y Martha Cohn. Después de la muerte de su padre en 1913, pasó su infancia en Königsberg, donde fue criada por su madre. Hannah fue una niña con una inteligencia precoz, que comenzó a leer a Immanuel Kant y a Karl Jaspers a los catorce años. A los diecisiete años ya estaba apasionada por Søren Kierkegaard y por el estudio del griego.

Hannah Arendt

A los dieciocho años asistió durante un año a las clases de filosofía de Martin Heidegger en Universidad de Marburgo. Debido a un romance secreto con su maestro, Martin Heidegger, a los diecinueve años se fue a la Universidad de Friburgo, donde conoció a quien sería su tutor y amigo, Karl Jaspers.

A los veintidós años, Hannan Arendt obtuvo su Doctorado en Filosofía, siendo su tutor Karl Jaspers, y su tesis: “El concepto del amor en San Agustín” (1928).

Hannah estuvo casada con Günther Anders, de 1929 a 1937 y posterior a su divorcio, se casó con Heinrich Blücher  de 1940 a 1970.

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Antes de la llegada al poder del nazismo en 1933, su amigo Karl Jaspers intentó convencerla de considerarse alemana, lo que ella rechazaba diciendo que era judía. Hannah Arendt escribía de su país natal: “Para mí, Alemania es la lengua materna, la filosofía y la poesía”.

En un ambiente signado por el nazismo, ayudo a los refugiados; en julio de 1933 fue detenida por la Gestapo, por lo que emigró a París, ese mismo año. Desde allí, trabajando como periodista en un diario de lengua alemana, pidió por la formación de un ejército judío que combatiera al nazismo.

La joven Hannah Arendt

Acentuando su participación política, dio conferencias, se acercó al sionismo, por lo que el  régimen nacional socialista le retiró la nacionalidad alemana en 1937. Debido a ello, fue apátrida durante catorce años, hasta que en 1951, le fue otorgada la nacionalidad estadounidense.

Hannah Arendt se había convertido en alguien desarraigada, pues era una judía que había perdido su tradición y era una alemana que había sido expulsada de su país.

En 1941 emigró a Estados Unidos y en Nueva York comenzó a trabajar como redactora en una revista judío alemana, tomando posiciones más críticas sobre la concepción sionista del mundo. Comparándola con ideologías como el socialismo y el liberalismo, aunque a pesar de ello, de 1944 a 1946 fue directora de investigación de la Conferencia de Relaciones Judías. Y de 1949 a 1952 fue secretaria ejecutiva de la Corporación para la Reconstrucción de la Cultura Judía.

A partir de la primavera de 1959, fue profesora invitada en la Universidad de Princeton, siendo la primera mujer en enseñar en esa institución. Luego, de 1963 a 1967, Arendt fue catedrática en la Universidad de Chicago y a partir de 1967 hasta su muerte estuvo en la Nueva Escuela de Investigación Social en Nueva York.

La mayoría de su legado póstumo reposa en esa institución, donde su última obra fue editada póstumamente por su albacea literaria y gran amiga, Mary McCarthy.

Hannah Arendt murió en Nueva York el 4 de Diciembre de 1975, tras un segundo infarto al miocardio.

Totalitarismo

La primera gran obra de Hannah en fue “Los orígenes del totalitarismo” (1951), el cual aún es un libro de referencia cuando se quiere investigar apropiadamente el totalitarismo.

El objetivo de esta obra fue estudiar las corrientes subterráneas que generaron la aparición de un fenómeno sin precedentes: el dominio total o totalitarismo. El libro tiene tres partes: Antisemitismo, Imperialismo y Totalitarismo.

Totalitarismo para Hannah

En las dos primeras partes, Arendt se basó su investigación en material histórico y literario existente, mientras que para la tercera parte, trabajó la documentación por cuenta propia.

Para Hannah Arendt, dentro de las raíces del totalitarismo están el antisemitismo y el imperialismo.

Uno de los argumentos más discutidos fue que los movimientos totalitarios se apoderan de todas las ideologías para convertirlas a través del terror, en nuevas formas de estado. Como lo hicieron el nazismo y el estalinismo, porque según Arendt el totalitarismo se esparce a todas las áreas de la vida humana y no sólo al nivel político.

El totalitarismo es una ideología que, mediante el terror, elimina la pluralidad, por lo que promueve el aislamiento y la soledad. Pues un rasgo específico que Arendt le atribuye al totalitarismo es el protagonismo de las masas, totalmente indiferenciadas.

Muerte de Hannah Arendt

Hannah Arendt al final de su vida, había vuelto a una de sus preocupaciones iniciales al reflexionar: su propia filosofía. Con su muerte, deja inacabado su último libro: La vida del espíritu.

En las cartas que escribía a sus amigos, hablaba de su deseo de mantenerse productiva hasta la muerte. Por ello, luego de su primer infarto de miocardio en 1974, retomó la escritura y sus clases. Sólo para que en 1975, en presencia de algunos de sus amigos, tuviera un segundo infarto mortal en su despacho.

Muerte de Hannah

Es así, como la muerte la sorprende en New York, el 4 de diciembre de 1975 y en la hoja de papel de su máquina de escribir quedaría un título: “La fuerza del juicio”. Título que estaría acompañado por dos epígrafes, una máxima de Cicerón y un pasaje del Fausto de Goethe.

También, gracias al material que utilizaba en sus clases y a las notas que hacía de sus lecturas, póstumamente se publicó: “Conferencias sobre la filosofía política de Kant”.

Obras más destacadas de Hannah Arendt

Dentro de las obras más destacadas de Hannah Arendt tenemos:

  • El concepto del amor en San Agustín (1929)
  • Los orígenes del totalitarismo (1951)
  • La condición humana (1958)
  • Rahel Varnhagen: vida de una mujer judía (1958)
  • Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal (1963)
  • Sobre la revolución (1963)
  • Hombres en tiempos de oscuridad (1968)
  • Sobre la violencia (1970)