El Museo del Prado revela los secretos ocultos en 29 cuadros de Goya y otros grandes maestros

Museo del Prado

La pinacoteca madrileña estrena un recorrido que permite descubrir puentes, molinos, puertos y construcciones históricas que suelen pasar inadvertidos en pinturas de grandes artistas. La propuesta podrá visitarse hasta el 21 de febrero de 2027.

El Museo del Prado ha inaugurado este 26 de octubre de 2026 un nuevo itinerario que invita a observar sus cuadros desde una perspectiva poco habitual: descubrir las obras de ingeniería que los artistas representaron hace siglos y que, en muchos casos, pasan desapercibidas para los visitantes.

La propuesta, titulada La ingeniería en el Prado: un puente entre el arte y la técnica, reúne 29 pinturas de la colección permanente, con obras de Francisco de Goya, El Greco, Andrea Mantegna, Mariano Ramón Sánchez y otros grandes maestros.

El recorrido muestra cómo los pintores incorporaron puentes, caminos, puertos, molinos y fortificaciones a sus composiciones. Elementos que, además de completar una escena, permiten reconstruir cómo eran las ciudades y las infraestructuras de otras épocas.

Los detalles ocultos en los cuadros del Museo del Prado

El itinerario propone una nueva forma de contemplar pinturas conocidas, prestando atención a las construcciones que aparecen junto a los personajes o en el fondo de los paisajes.

En algunas obras, estas infraestructuras ocupan un lugar protagonista. En otras, quedan relegadas a pequeños detalles que el espectador puede pasar por alto.

Uno de los ejemplos más llamativos aparece en La pradera de San Isidro, de Francisco de Goya. Aunque la escena representa una celebración popular madrileña, al fondo pueden distinguirse construcciones relacionadas con el río Manzanares, entre ellas el puente de Segovia.

También destaca El tránsito de la Virgen, de Andrea Mantegna, donde la arquitectura y el paisaje contribuyen a situar la escena.

El recorrido incluye igualmente la copia de la Mona Lisa realizada por el taller de Leonardo da Vinci, una pintura en la que el paisaje del fondo adquiere una nueva lectura cuando se examina desde la ingeniería.

La intención no es sustituir la interpretación artística tradicional, sino añadir información sobre las construcciones que formaban parte del entorno de los pintores.

Los puentes históricos que aparecen en las pinturas

Uno de los apartados más interesantes del itinerario está dedicado a los puentes.

Entre las obras seleccionadas figuran El puente de Molins de Rey y El puente de Martorell, ambas realizadas por Mariano Ramón Sánchez.

Estas pinturas permiten observar el aspecto de dos infraestructuras históricas y comprender cómo se integraban en el paisaje.

Su valor no es únicamente artístico. También proporcionan información sobre construcciones que han sufrido importantes transformaciones o han desaparecido.

El puente de Molins de Rei representado por el pintor fue demolido en 1971, mientras que el histórico puente de Martorell, conocido como el Pont del Diable, sufrió daños durante la Guerra Civil y tuvo que ser reconstruido.

Las pinturas conservan así detalles de su aspecto anterior a esas intervenciones.

Otro ejemplo aparece en Vista de Zaragoza, de Juan Bautista Martínez del Mazo, realizada en 1647.

En esta obra, la representación del puente de piedra sobre el Ebro permite conocer la imagen histórica de una construcción fundamental para las comunicaciones de la ciudad.

Goya y otros pintores también documentaron ciudades desaparecidas

La nueva propuesta del Prado muestra que las pinturas pueden funcionar como documentos históricos.

Antes de la aparición de la fotografía, muchos artistas representaban con gran precisión los edificios, las calles y las infraestructuras que observaban.

Sus obras permiten estudiar construcciones desaparecidas o transformadas con el paso del tiempo, aunque siempre deben interpretarse teniendo en cuenta las decisiones artísticas del pintor.

El itinerario incorpora vistas del puerto de Nápoles, donde aparecen dársenas, fortificaciones e instalaciones marítimas de la época.

Entre ellas figura una pintura de Antonio Joli relacionada con la partida de Carlos de Borbón hacia España, donde se convertiría en Carlos III.

Otra pieza singular es el Díptico con 42 vistas monumentales de ciudades españolas, de Genaro Pérez Villaamil.

La obra incluye una representación del llamado artificio de Juanelo Turriano, una extraordinaria construcción hidráulica concebida para elevar agua desde el río Tajo hasta Toledo.

La maquinaria original desapareció, por lo que sus representaciones históricas resultan especialmente valiosas para comprender su funcionamiento y apariencia.

Un recorrido que une arte, historia e ingeniería

La exposición se organiza en tres grandes grupos según la importancia de las infraestructuras dentro de cada pintura.

Tipo de representaciónQué puede descubrir el visitante
Ingeniería como protagonistaPuentes y construcciones que constituyen el motivo principal del cuadro
Ingeniería como escenarioEdificios, caminos y puertos que ayudan a situar la escena
Ingeniería en segundo planoPequeños detalles arquitectónicos que pueden pasar inadvertidos

Esta clasificación permite recorrer distintas épocas y estilos artísticos sin perder de vista un elemento común: la relación entre la actividad humana y las construcciones que transformaron el territorio.

El proyecto ha sido desarrollado en colaboración con la Fundación FHECOR, dedicada al estudio y divulgación de la ingeniería estructural.

Sus comisarios son Francisco Javier Fernández y Francisco Javier León, que han seleccionado las obras para mostrar cómo la pintura puede ayudar a conocer la evolución de las técnicas constructivas.

La iniciativa también incluye actividades divulgativas. Entre ellas destacan dos conferencias previstas para el 16 de diciembre sobre puentes e historia de la ingeniería.

Fechas y horarios para visitar el nuevo recorrido del Prado

El itinerario La ingeniería en el Prado: un puente entre el arte y la técnica podrá visitarse desde el 26 de octubre de 2026 hasta el 21 de febrero de 2027.

Las 29 pinturas se encuentran repartidas por diferentes salas del edificio Villanueva, dentro de la colección permanente.

Por tanto, no se trata de una exposición que reúna todas las piezas en una única sala, sino de un recorrido temático por obras que el museo ya conserva y exhibe.

Información para la visita:

  • Lugar: Museo Nacional del Prado, Madrid.
  • Fechas: del 26 de octubre de 2026 al 21 de febrero de 2027.
  • Obras incluidas: 29 pinturas de la colección permanente.
  • Horario de lunes a sábado: de 10.00 a 20.00 horas.
  • Domingos y festivos: de 10.00 a 19.00 horas.
  • Ubicación: diferentes salas del edificio Villanueva.

El nuevo itinerario ofrece una oportunidad para redescubrir obras conocidas sin necesidad de trasladarlas de su ubicación habitual.

La principal novedad está en la forma de mirar los cuadros. Un puente apenas visible, un molino al fondo de un paisaje o una fortificación situada junto al mar pueden revelar información que va mucho más allá de la escena representada. Con esta iniciativa, el Museo del Prado recuerda que sus pinturas no solo conservan la historia del arte, sino también la de las ciudades y las construcciones que han desaparecido o cambiado con el paso de los siglos.

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