La eutanasia y sus implicaciones morales

La eutanasia y sus implicaciones morales

Como personas sensibles, la idea del dolor es algo que la gran mayoría de la población aborrece, la idea de sufrir resulta desagradable. Las familias de las personas enfermas muchas veces no soportan ver a sus seres queridos en condiciones de vida desfavorables, sufriendo sin necesidad alguna.

Los humanos crean lazos afectivos entre ellos muy fuertes porque se valúan las acciones que se hacen a lo largo de la vida. Por esto parece injusto ver a un ser querido pasar por momentos de aflicción.

Incluso a las mismas personas que padecen, o que están en un estado de vida terminal, les da pesar estar así y quieren terminar su suplicio. En circunstancias como esta, es posible recurrir a la eutanasia.

Sin embargo, la eutanasia genera muchas discusiones y debates entre lo moralmente correcto y lo exigido por los individuos. Pero antes de ahondar en el tema, se debe tener un planteamiento claro del concepto.

¿Qué es la eutanasia?

Cuando las personas se encuentran en situaciones críticas de vida o padecen de enfermedades terminales, tienen la alternativa de optar por la eutanasia.

Que es la eutanasia

En condiciones naturales, las enfermedades de estas personas avanzarían hasta el punto de impedirles realizar ciertas actividades, causando molestias y dolor. La eutanasia, en palabras sencillas, es el acto de ponerle un fin a sus vidas para evitarles sufrimientos mayores.

La palabra eutanasia viene de la combinación de dos palabras griegas: eu y thanatos. Eu significa “bueno” y thatanos significa “muerte.” Es decir que significa, de manera literal, la buena muerte.

El concepto es del agrado de un gran grupo de personas que piensa en el bienestar y en el confort de los individuos en sufrimiento. Pero es despreciado por otro grupo que se guía por lo que considera correcto.

Es aquí donde comienzan los debates. ¿Qué es más importante: lo que un grupo ajeno piense que está bien o mal o lo que las personas desean? ¿Cuáles son los argumentos de ambas partes?

Controversias morales

La eutanasia es uno de esos temas de conversación que se tienen que tratar con cuidado, porque cada persona tiene un punto de vista distinto. Cada uno merece respeto, pero la sociedad contemporánea suele inclinarse por el lado moralmente correcto mientras desestima los que están a favor.

Controversias morales

Existen muchos artículos y entradas en Internet acerca de esto, tanto oponiéndose como mostrándose a favor.

Entre los argumentos morales para oponerse a la eutanasia están los siguientes:

Argumentos en contra

La eutanasia es el suicidio con consentimiento

Este argumento tiene sus bases en que es un proceso mediante el cual la persona puede acabar con su propia vida de una manera acordada, consensuada y asistida. Y es cierto, de eso se trata. En muchas religiones, el suicidio está mal visto porque significa renunciar a la vida, y desde su punto de vista, las personas vienen a este mundo a cumplir un propósito que están negando.

Le quita el valor a la vida

Cuando se dice esto, se hace referencia a que la eutanasia va avanzando hasta el punto en el que la vida no vale nada. Primero se estaría comenzando por los pacientes terminales, luego se iría por los pacientes mentales y se terminaría sin ninguna discriminación por la vida. Se necesita mucho control en caso de que sea despenalizada en la mayoría de los países para evitar estos casos.

No es una muerte digna

Se dice que la eutanasia no representa una muerte digna porque se hace como una petición para dejar de hacerle frente a las situaciones de la vida. Si bien puede parecer un punto de vista cruel, sus defensores aseguran que una muerte natural es mucho más honrada y noble.

Entre los argumentos para defender la eutanasia están los siguientes:

Argumentos a favor

Es una demanda de las propias personas (o familiares, en casos especiales)

En la actualidad se hace un enfoque importante en darle a cada persona la libertad de escoger su propio destino. Cada persona tiene la libertad de vivir como le plazca, y el deseo de recurrir a la eutanasia para disminuir su sufrimiento es una decisión clara y que merece respeto.

No vale la pena vivir en sufrimiento

A lo largo de la historia de la humanidad han existido culturas que han alabado a la muerte como si se tratara de un dios más. La cultura Maya es una de ellas, teorizando que la vida es solo un período de tiempo en el que solo se viene a sufrir. Hoy en día se sabe que la vida hay que disfrutarla al máximo y que hay que sacarle provecho a cada momento. Por esto mismo es necesario permitir que cada persona decida si su suplicio es soportable o no.

A falta de soluciones, la eutanasia es una opción

Este punto es visto como presión hacia la ciencia y hacia la tecnología. Hay enfermedades y padecimientos que se vuelven tan graves que dificultan el desarrollo de la vida cotidiana. Si bien la ciencia y la tecnología han logrado curar miles de ellas, aún quedan muchas incurables. Y mientras no haya manera de sanar, la eutanasia solo acortaría los acontecimientos hasta el momento de la muerte.

Con mucha seguridad se dice que aquellos en contra son conservadores, negándose a la evolución de los puntos de vista y a las nuevas ideas. Suelen utilizar la religión como sombrilla para defender sus argumentos.

De igual manera, los que están a favor son progresistas, apoyando siempre las ideas innovadoras que representen confort a la sociedad. Suelen priorizar la libertad de expresión y los deseos de cada individuo y sus decisiones.

Reflexión

Es difícil decidir cuál de los dos lados está en lo correcto, y es que ambos hacen puntos válidos y su razonamiento está bien reforzado. Sin duda, falta mucho para que la conversación de la eutanasia llegue a todos los países, y mucho más para que sea aprobada y despenalizada.

En una sociedad tan plural como la que tenemos en 2019, es entendible que este sea un derecho que muchas personas están dispuestas a defender. A los que no les guste, que no opten por él, pero que respeten la decisión de quienes lo consideran como alternativa. La voluntad de morir le pertenece a quien vive.