Esquemas de Ponzi: ¿Por qué se siguen cobrando víctimas?

Esquemas de Ponzi: ¿Por qué se siguen cobrando víctimas?

Los esquemas de Ponzi son operaciones fraudulentas de inversión que se siguen cobrando víctimas a pesar de las advertencias sobre sus consecuencias.

La gente continúa cayendo en este tipo de estafa por la promesa de obtener dinero fácil en grandes cantidades sin mayor esfuerzo. También son presa fácil de los estafadores por desinformación o ignorancia sobre cómo funcionan las finanzas.

El funcionamiento de los esquemas de Ponzi tiene las siguientes características:

  • El estafador, una persona natural o jurídica, invita a las personas a hacer inversiones de dinero ofreciéndoles una alta rentabilidad.
  • No hay ninguna inversión ni negocio. Simplemente, el mismo dinero que depositan los clientes se usa para pagar sus propios intereses o los intereses de los nuevos clientes.
  • Nuevos inversionistas son atraídos en la medida que el estafador honra su compromiso de pagar elevados intereses por el dinero invertido.
  • Mientras más gente se une, los esquemas de Ponzi van tomando la forma de una pirámide, nombre por el que también son conocidas estas operaciones. Los nuevos clientes, más cerca de la base, aportan el dinero para pagar las ganancias de los inversionistas que llegaron antes. En la cima se sitúa el estafador.
Esquemas de Ponzi
  • Los esquemas de Ponzi colapsan cuando deja de ingresar dinero, cuando ya no se captan nuevos clientes, se produce una crisis o la operación es denunciada.
  • En muchos casos el estafador desaparece, huye con el dinero de los inversionistas.
  • Los clientes pierden el dinero invertido; los más afortunados podrían, si interviene a justicia, recuperar al menos una parte.

Entre las víctimas favoritas de los estafadores están aquellas personas que por alguna razón están aisladas del sistema financiero. Por ejemplo, los inmigrantes ilegales. Son más vulnerables porque su estatus los condiciona a la hora de denunciar.

Ponzi, el gran estafador

Los esquemas de Ponzi deben su nombre a Carlo Ponzi, quien emigró desde su natal Italia a Estados Unidos a principios del siglo pasado. Desde muy joven se sintió atraído por la idea de enriquecerse de manera fácil y se inició en el mundo delictivo a través de las estafas.

Carlo Ponzi

Ponzi ideó el fraude piramidal con un negocio de cupones y sellos postales comprados a bajo precio y vendidos a un tipo de cambio favorable. Fundó una empresa con poco capital, y atrajo inversionistas con generosas ofertas. Pagaría 50% de rentabilidad en 45 días o 100% en 90 días a quienes pusieran dinero.

Tal fue el éxito que los inversionistas se multiplicaron, todos querían invertir con Ponzi, muchos sin siquiera saber exactamente en qué consistía el negocio. Solo los movía el deseo de obtener una gran rentabilidad por su dinero en muy corto plazo.

El gran estafador

Ponzi hizo una fortuna con este sistema. En realidad usaba el dinero de los propios inversionistas para pagar los intereses y no el proveniente del negocio de la compraventa de sellos postales.

Las incongruencias en los números presentados a los inversionistas levantaron sospechas. El esquema comenzó a flaquear a medida que Ponzi se comprometía a dar más beneficios. El monto de los intereses que debía pagar aumentaba y no podía pagarlo si no llegaban nuevos clientes.

La pirámide se vino abajo cuando ya no pudo pagar, los inversionistas perdieron su dinero y Ponzi terminó en la cárcel.

La pirámide de Madoff

La estafa perpetrada por Bernard Madoff, basada en un esquema de Ponzi, es considerada una de las más grandes de la historia.

Bernard Madoff

Fundó una firma de inversiones en 1960, de manera legal, que se convirtió en una de las más importantes de Wall Street. Sin embargo, a partir de 1992 la convirtió en un gigantesco fraude piramidal, los inversionistas situados abajo pagaban los intereses de los de arriba. Fue un engaño a gran escala en el que cayeron entes reguladores, personas famosas y grandes empresarios.

Muchos no entendían en qué consistía la estrategia de inversión de Madoff, solo se fijaban en el 10% de rentabilidad segura que obtenían año tras año. Era tan “perfecta” que la rentabilidad se mantenía aunque el mercado subiera o bajara.

Con la crisis de 2008, Madoff no pudo hacer frente a los retiros de fondos reclamados por los inversionistas. Había producido un agujero de 65 mil millones de dólares. Madoff fue condenado a 150 años de prisión.

¿Cómo protegerse de los esquemas de Ponzi?

Para evitar ser víctima se recomienda prestar atención a señales que podrían hacernos sospechar que estamos frente a un posible fraude de esquema de Ponzi:

  • Empresas que pagan puntualmente los altos intereses prometidos. El desembolso puntual de las ganancias, una rentabilidad segura, a pesar de las fluctuaciones del mercado, nos debería crear dudas.
  • Las promociones que ofrecen rentabilidad segura y mucho más alta que otras opciones del mercado.
  • Los anuncios que incluyen la palabra “reclutar”, que llaman a conformar redes de familiares y amigos para obtener dinero rápido.

No hay que dejarse deslumbrar por la apariencia de la oferta. Una invitación a una charla en un hotel de lujo no debe ser considerada suficiente para aceptar invertir en un negocio. La estafa puede provenir de una empresa reconocida cuyos directivos son millonarios, ya lo demostró el caso Madoff.

Protegerse de los esquemas de Ponzi

Dudar no está mal porque lleva a hacer preguntas, a buscar información y consultar con otros. Nunca está de más preguntarse si la oferta es demasiado buena como para ser cierta.

Para evitar ser estafados con los esquemas de Ponzi, se aconseja:

  • Si nuestro deseo es invertir, lo mejor que podemos hacer es informarnos antes de hacerlo, estudiar las opciones posibles, sin prisas.
  • No invertir en negocios que no entendamos.
  • No fiarnos de negocios que ofrecen enriquecimiento rápido y sin ningún riesgo.
  • Asegurarnos de comprar productos financieros con entidades supervisadas por los organismos públicos de nuestro país.
  • En la actualidad, si se piensa entrar en el mundo de las criptomonedas también se debe ser cuidadoso. Son igualmente atractivas para los estafadores que se valen de los esquemas de Ponzi. El principio sigue siendo el mismo, solo que se valen de las nuevas tecnologías para engañar.