El cambio climático ha modificado el comportamiento del 77 % de la red fluvial europea durante las últimas siete décadas. Una investigación que analiza el periodo comprendido entre 1951 y 2020 revela que las sequías y las crecidas están evolucionando de manera muy diferente según la región, con consecuencias especialmente preocupantes para los países mediterráneos, incluida España.
El estudio, publicado en octubre de 2026 en la revista científica Earth’s Future, distingue los efectos del clima de los provocados por la construcción de embalses, la urbanización y el consumo de agua.
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España y el Mediterráneo sufren sequías más intensas
Los resultados muestran que el 28 % de la red fluvial mediterránea presenta una tendencia hacia sequías más graves y prolongadas, mientras que buena parte del centro y noroeste de Europa experimenta un aumento de los caudales y de la intensidad de las crecidas.
En las regiones alpinas se observa una situación diferente: pueden intensificarse tanto las inundaciones como los periodos de escasez de agua, debido a los cambios en las precipitaciones y en la acumulación de nieve.
Para España, estos resultados refuerzan la necesidad de adaptar la gestión del agua a sequías más prolongadas y cambios en la disponibilidad de los recursos hídricos.
Los embalses y el consumo de agua también transforman los ríos
La investigación señala que las actividades humanas han modificado el comportamiento del 35 % de la red fluvial europea.
Los cambios en los usos del suelo afectan al 27 %, la construcción de embalses al 13 % y las variaciones en la demanda de agua al 10 %. Estos efectos pueden coincidir en un mismo tramo de río, por lo que los porcentajes no deben sumarse.
Los embalses pueden amortiguar las crecidas y los periodos de sequía, mientras que un mayor consumo de agua puede agravar la escasez.
Los científicos advierten de que no todos los ríos europeos están cambiando en la misma dirección. Por ello, las medidas frente a inundaciones y sequías deben adaptarse a las características de cada cuenca, en lugar de aplicar soluciones idénticas en todo el continente.
